CUANDO EL FUEGO CREZCA QUIERO ESTAR ALLÍ.


Cuando algo se quiebra y esos pedazos caen, MIS MANOS QUE TE SUELTAN POR MIEDO A FRACASAR. La vida me enseño que NO HAY MAS DE UN ADIÓS. Y en el cristal, mi vida siempre te guarde. Hoy armo mi camino y a la cuenta de tres: Yo brindo por tu amor, estúpida razón.