Te miro y me río como adivinando el destino sin que
estés presente. Todo esta explicado en aquella carta que te deje antes que te
despiertes. Por las calles voy caminando, Y DE TU AMOR SIGO ESCAPANDO. De a poco
nos fuimos perdiendo en caminos iguales pero diferentes, tan solo te dejo un suspiro de lejos y un último beso en la frente.